lunes, 16 de marzo de 2015

Un año más sabio

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Hoy es tu cumpleaños, querido amigo, y no puedo  conformarme con cualquier regalo material, sé  que lo que voy a  entregarte te hará la misma o más ilusión, así que voy a buscar la llave que le quité anoche mientras dormía al hombre que te escondió dentro de su alma cuando eras aún muy niño. Quizá lo has olvidado, así que  vamos a recordarlo juntos.
José, era un niño inquieto, alegre y cariñoso. Con una mente prodigiosa que utilizaba para dar vida a insospechadas travesuras. Sin embargo,  su condición social,  le obligaba a guardar las apariencias.
 Sus padres  venían de familia noble, aristócratas, por lo que le exigían demasiado para su edad. Buenos modales, buen comportamiento, y, un sin fin de preceptos  que él no podía ni quería cumplir. En toda la casa, nadie se atrevía a retener sus ansias de aventura. Sólo la cocinera, a la que adoraba, sabía frenarle el ímpetu, mimándole. Ella era una mujer pequeña  de estatura, pero con un corazón enorme que entregó a aquella familia desde que entró a trabajar a la casa con  veinte años. Le consentía todo. En los días de verano, cuando el calor al medio día era tórrido, e insoportable, ella era su cómplice. Esperaba en el balcón para ver llegar al heladero con su carillo lleno de barquillos y helados de diferentes sabores, y le abría la puerta para que comprara uno enorme que compartía con ella. Eso por contar alguno de los caprichos que le consentía.
 Bien, ya habrás reconocido a ese niño, ¿verdad? Pues ahora prepárate. Voy a abrí la puerta para que salgas. Fuera te espera el campo abierto, la vida que  te robaron, y el trozo de corazón que dejaste colgado de una estrella, la noche triste de tu precipitada huida hacía el mundo de los mayores. También te espera tu primer amor, el más hermoso que has tenido jamás. Maite, esa niña rubia de ojos verdes  a la que voy a llamar para que volváis a revivir las aventuras que tan felices os hicieron. Ella no vive encerrada como tú; es un alma libre, sin fronteras, pero  que cumplió la promesa que os hicisteis de recordaros siempre. Cada vez que se siente triste, piensa en ti y sonríe.




¿Recuerdas cuando ibas a coger pichones a la torre de la Iglesia para llevarlos al tío Pichón? ¡Qué mal lo pasaba Maite al verte atravesar por las cornisas donde sólo  pisabas  medias tejas, y a seis metro de altura! Y mira que intentaba persuadirte de que no lo  intentaras contándote mil historias con su dulce entonación. Pero tú no obedecías a nadie; eras un aventurero con ganas de comerte el mundo, sabías que te quedaba poco tiempo  para gozar de esa tu libertad tan parecida a las aves que tanto te gustaban.
¿Recuerdas cuantas noches quedabais para contar estrellas; y cuantas historias de miedo te inventabas para asustarla, aunque luego, la tranquilizabas confirmándole que contigo  podía sentirse segura; que eras  un héroe, y así ganabas un beso? Reconócelo, no estaba bien.  No se debe hacer llorar a una niña, ni a mujer alguna. El amor y el cariño no  deben causar daño. Supongo que ya lo habrás comprendido en estos años. Y ahora, llegó  el momento. 
 Sal fuera de ese hombre. Coge de la mano a Maite, volved al  camino plateado que os conducía a la Luna, no regresad hasta que ese hombre respetuoso, tan ocupado te eche de menos. Id a contar estrellas, a ver bailar los peces. Amaros como se aman las almas gemelas.  El amor querido amigo, es un sueño imposible a veces o una ilusión nada más. Eso le decías. Pero, claro, ahora habrás comprobado que  la vida sin ilusiones es terrible e infernal. Díselo cuando vuelvas al alma que te tiene encerrado. Dile que quieres salir más a menudo, que  estás cansado de sus pleitos y sus responsabilidades. Dile que viváis juntos algunas aventuras fuera de ese despacho, donde cada día hay más sentencias y dudas. Donde los sueños están envejeciendo con él.
Dile  que es muy querido también por esa niña que tiene su misma alma, y no te preocupes, sabrá de quién se trata.
¡Feliz cumpleaños!, querido amigo.  No olvides que  hoy eres un año más sabio.
Un abrazo, y una  CANCIÓN









8 comentarios:

  1. María: qué bonita y melancólica felicitación para ese amigo tuyo del alma...a veces hay que dejar volar la imaginación y vivir un poco. Un besazo

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    1. Gracias, Agueda. Siempre hay que dejar volar la imaginación.
      Un beso.

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  2. Precioso regalo, María. Tu amigo debe estar orgulloso de tenerte como amiga. Felicidades por este cuento. Besos.

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    1. Mercedes. No es fácil cultivar la amistad. Quién lo hace nunca se verá sol@
      Besos.

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  3. Yo quiero un millón de amig@s como tú. Es precioso. Me ha gustado mucho, María.

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  4. María que imaginación tienes por Dios, en tu inventado cuento narras una historia algo triste pero no una triste historia.
    Dado el aprecio y cariño que le profesas y visto el amor que empleas en la elaboración de su regalo, imagino que le habrá encantado tu regalo a tu amigo .
    Lo triste María es que las personas crecen y salvo algunos privilegiados que continuan teniendo un alma de niño siempre, no queda muy claro en tu cuento si el tiempo pudo con tu amigo. Quiero decir que no sabemos o yo no lo deduzco al menos, si el mero transcurso del tiempo, el dolor y los problemas que todos soportamos pudo cambiarle algo .


    El amor y el cariño jamás puede causar daño sí su ausencia, sí nuestra falta de conciencia.

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  5. Hace un par de meses releí la novela : El Tambor de Hojalata de Gunter Grass . Cuya lectura recomiendo.
    Para Historias tristes la de Oscar María: El día de su tercer cumpleaños es un fecha determinante en la vida de Oscar, el pequeño que no quería crecer. No sólo es el día en que toma la decisión de dejar crecer, sino que recibe su primer tambor de hojalata, objeto que habrá de convertirse en compañero inseparable para el resto de sus días. Coincido con que la crítica mordaz, la ironía despiadada, el espectacular sentido del humor y la libertad creadora con que Günter Grass construye esta obra maestra convierten a El tambor de hojalata en uno de los títulos más destacados de la historia de la literatura.
    Vivimos en una sociedad enferma . Está la sociedad enferma porque no le queda ya identidad, ni la tienen los grupos, ni la tienen las personas. Todo se está volviendo un maldito montaje . Somos en cierto modo todos como niños que no juegan a nada porque tienen demasiados juguetes. La sociedad está miu mercantilizada y materializada.
    Tu cuento María también me ha gustado mucho.





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  6. Guardate de los idus de Marzo Carisdul. Cuida tus amistades. Lo mismo que tienes amigos de alta condición social, amen de conservar a tus fieles amigos y admiradores de todas las condiciones, te prevengo que no saltes la barrera de la prudencia y no aceptes la amistad de ningún millonario neoyorkino, por si acaso.

    Bueno perdona es una manera de hablar, despues de lo ocurrido con Cesar ; ya que Los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los días 15 de marzo, mayo, julio y octubre, y los días 13 del resto de los meses del año.
    O acaso no has leido en prensa como las gastan estos tipos.
    "Los maté a todos, por supuesto"
    El millonario Robert Durst, protagonista de un documental de la HBO sobre su vida, confiesa sus crímenes al no percatarse de que había un micro abierto.





    Robert Durst, el millonario de Nueva York protagonista de 'The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst', la serie documental de la cadena HBO sobre varios casos sin resolver, ha confesado en el último episodio del programa, emitido el pasado domingo en EEUU, ser el culpable de esos crímenes. Pero lo ha hecho inconscientemente, sin saber que lo estaban escuchando. "¿Qué demonios hice? Los maté a todos, por supuesto", se escucha decir a Durst en un momento del rodaje en el que cree estar solo, pero que fue registrado por un micrófono aún abierto tras una entrevista.

    A lo largo de su vida, Durst, de 71 años, burló a la justicia en tres ocasiones pero la sospecha siempre le persiguió. La policía le investigó en 1982 por la desaparición de su mujer, en el 2000 por la muerte de su amiga Susan Berman y en el 2003 fue declarado inocente del homicidio de un vecino al considerar el jurado que actuó en defensa propia a pesar de que después descuartizó el cadáver.

    La confesión se produjo en el lavabo después de una entrevista que le hicieron los productores del programa. Durst pidió usar el servicio y olvidó quitarse el micrófono inalámbrico antes de empezar a susurrar para sí mismo. Los periodistas le acababan de exponer las similitudes entre su escritura y la de una nota anónima que alertó a las autoridades del asesinato de Susan Berman. "¡Qué desastre! Ahí está, te han cogido", dice Durst en voz alta para sí mismo.
    El excéntrico millonario es uno de los herederos de una próspera familia neoyorquina que se enriqueció con el negocio inmobiliario, aunque en 1994 su padre eligió a su hermano menor Douglas ,que era menos gentuza que él;
    para hacerse cargo de la empresa familiar.

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