domingo, 26 de marzo de 2017

Después de la tempestad llega la calma



DESPUÉS DE LA TEMPESTAD...


El éxito que se consigue
 a fuerza de dolor y zancadillas,
se goza mejor; como ocurre en el mar
después de un temporal,
que se queda apacible
y la calma llena de paz y oxigeno
a los corazones que lo contemplan.
Después de una batalla que ha costado
lágrimas y dolor, aunque la sangré 
no brote sino que se congela,
la dicha tiene más sentido.
Tras el rigor más dulce,
 la ilusión...
Un aluvión de puños
se alzan al cielo y claman justicia.
 Silencio…
 Se hace la calma…
y se sueña  un mundo mejor.
.




María Borrego R.



martes, 14 de marzo de 2017

Crónica subliminal



DECLAMO CON FE

Aquí estoy, escribiendo  entre bastidores ante la imposibilidad de ver entre la multitud de siluetas inmutables, el escenario donde mora un hombre valiente y honrado, fiel a la palabra dada, leal(Guía frutado) por un  JUEGO impúdico, conducido por piezas de un ajedrez truncado. Torre de Reina. Caballo de Reina. Alfil de Reina. Torre y dama negra… incompleta tabla donde los peones, principales piezas para la transparencia del mismo, no habían sido sacados de su cajón por expreso mandato de los jugadores veteranos. 
Continúo escribiendo, y  escucho el discurso sosegado pero impulsor, frases aplicadas de razón que me hacen buscar un hueco para acercarme un poco más, y ver la figura amable del que ha sido capaz de emprender este difícil camino.
A pesar de la atención que observo, escucho  un incesante  murmullo, hasta podría asegurar que oigo  el tono cardíaco acelerado  de los presentes, miles de personas emocionadas, gozando por el  efecto en el ánimo que ofrece el orador, la clarividencia total sin desgaste de su discurso,  la certeza de ser el único camino  a  la luz que muestre el final del túnel.
Aunque separados, puedo percibir cómo  funciona la onda, los lazos de unión, el rojo de la rosa qué, aunque creían marchita comienza a florecer más vigorosa que nunca, la que en su floración nueva, será, quejío, tiento y resonancia popular  de las cosas infinitas, y la encomiable virtud y  sosiego para las almas que la vida hizo  añicos, y con su perfección y belleza,  se sentirán más arropadas ante el peligro de vendavales devastadores.
Termino esta corta crónica que entenderán muy pocos, que no tendrá apenas unos segundos de atención, en los que creen que hay miles de noticias más importante que tratar en los foros donde se rige el destino del hormiguero, pero yo he sentido la necesidad de anunciar un agradable amanecer con campanas al vuelo por  un éxito evidenciado hoy.

María Borrego R.

jueves, 9 de marzo de 2017

Pena Penita Pena


CUANDO EL AMOR DUELE

Siendo la reina del día,
diosa del mar y del viento.
Escuchando tu lamento
cantado por balería
ahogas el alma mía.
Quisiera saber mi flor
con que regar tu dolor
para verte retozando
y alegremente gozando
con quien quieres por amor.

CARIS. María.

CARIS

sábado, 4 de marzo de 2017

Ternura



 Decidir ir a la playa a última hora, cuando los bañistas que acuden a disfrutar de nuestra playa se van a descansar, es la mejor hora del día; es cuando el sol deja sus últimos destellos y nos permite disfrutar  del precioso paisaje sin temor a que nos dañe la piel, en verano voy a estas horas, por comodidad, y por necesidad, no me gustan las aglomeraciones ni sufrir el calor que en estas fechas es insoportable. 






Cómo un ritual en mi vida, suelo ir  para darme un baño y leer un ratito en el lugar que más me gusta, la orilla del mar, y hoy, mientras esperaba a que se fuesen los últimos rayos del sol reflejados en las rocas, como si fuesen a despedirse de ellas, con destellos de pasión. Por minutos,con la mente en blanco, estuve gozando de esa bella estampa que nos regala el Universo y pocos aprecian.




 Disfrutaba viendo a los pescadores preparándose para salir a la mar a buscarse la vida con sus rudas manos y su rostro envejecido, ignorantes ellos de lo que yo pensaba mientras les miraban, me saludaron con dulce y cálida sonrisa, ni se imaginaban que yo estaba preguntándome, de qué color sería su alma. Blanca, seguro, impoluta, sin duda. Cambié de orientación, y a mis pies, observé, un banco de pececillos que en las aguas cristalinas danzaban felices entre las pequeñas rocas y algas, y disfruté cómo una niña que ve por vez primera dicho espectáculo marino. 

El sol se iba escondiendo, y decidí dar un  paseo observando cada detalle por si podía tomar alguna bonita instantánea; con mi camarilla eso es posible siempre, es muy simple, pero a veces, parece que tiene corazón, ve detalles que yo no veo, y cuando llego a casa y miro las imágenes siempre me sorprende.


Después de tomar un montón de fotos, me senté a leer un ratito y empezaron a llegar aves, palomas que ahora parece que abundan mucho por esta costa Malagueña. 

Leía “Los valles del amanecer”, Un apasionante libro del gran escritor D.Cesar Rodriguez  Docampo, que ha tenido la gentileza de regalarme: Gracias, Cesar; te felicito y lo recomiendo a mis lectores, -nuestros lectores- , por su amena y apasionante lectura, una obra donde la pasión a veces es turbadora.



No he podido avanzar mucho en la lectura, pero lo que he leído me ha cautivado. Solo el principio ya cuenta con un seductor argumento que no puedes dejar de leer.
     
Leía  la página 181, cuando me llamó la atención una escena que bien podríamos llamar de -amor, dominio y valentía-.

En unos minutos, no sé de donde salieron tantas, llegaron unas palomas, las que veis en las imágenes, se acercaron sin miedo, justo donde yo estaba y se disputaban un trozo de pan, restos de comida que alguien habían dejado caer sin preocuparse de recoger al abandonar la arena donde habían permanecido tomando su comida. Un gesto que no muchos tenemos y sí criticamos. Las playas nos gustan limpias.






Observé, cómo un palomo bien nutrido se pavoneaba (Valentón, él)y espantaba con su agresiva conducta a los demás. Alguno más atrevido pudo coger un cachito, siempre con el respeto que le imponía el jefe al que temían, -era a simple vista evidente-, pero había uno muy flaquito que no encontraba la forma de llegar y picotear una sola vez la dichosa migaja de pan. A esa paloma desnutrida, le acompañaba siempre otro un poco más espabilado que no le dejaba moverse.- ¡Será malo y agobiante! - pensaba yo un poco indignada. 



-¡Déjale en paz, pesáo!, le decía  moviendo un poco la mano - me dolía que se acercase tanto, una y otra vez. Llegue a pensar que se trataba de un incesante vapuleo, no entendía el insistente ir y venir que paralizaba cada movimiento de la pobre ave.


Ante el espectáculo, no pude seguir leyendo; estaba asistiendo a una bonita escena de ¿amor, un acoso? Ante la duda, y sin poder hacer nada por la endeblucha ave, decidí seguir leyendo.
                     

Absorta en mi lectura quizás dejaría de mirarles, no era cuestión de perder esos últimos rayos de sol, de luz, observando la conducta de esas aves. -Habrá más días-, me dije, pero al girarme, justo en ese momento de cambiar de posición para relajarme, vi, cómo el
                    

protector, el palomo que yo pensé vapuleaba a la pobre paloma, le daba con su pico el trocito de pan que había podido coger luchando con el palomo dominante. Me quedé impávida ante semejante gesto, ¿de amor?… Sí, eso es amor, no hay duda, y yo, pensando mal.
                              



¡Qué ternura!...Nunca volveré a juzgar la conducta de un ave ni animal alguno. ¡Lo prometo! 


Me relajé un buen rato en la playa solitaria, y agradecí a Dios tanta belleza derramada.


Mañana volveré con algunas semillas para regalarle a la parejita. Se lo merecen.

María Borrego R.
   





miércoles, 18 de enero de 2017

Escucha como brama la vida


Fotos María Borrego R

Silencio, cuanto mudo silencio en este quebranto,
aún así, es propicio, así escuchas conmigo cómo crece la vida.
¿Oyes el susurro del polen, la firme decisión de la semilla 
confortándose en la tierra?
¡Chissttt!... escucha, escucha como absorbe agua, oxigeno, sales minerales, 
cómo chasquea la germinación, como retoña el tallo, su tierno equilibrio, las hebras, los nervios.
Espera, acércate un poco, enjuga tus lágrimas,
y queda atenta/o, porque el sortilegio funciona una vez más.
Como de la nada o del punto kilómetro  cero dirección Málaga ya, el cáliz, empujado por el viento, pronto, temblando, nacerá la  linda flor.
 María Borrego R







EL VIENTO.





martes, 3 de enero de 2017

¡Feliz año a lo/as lectores de este humilde blog!



Muchas gracias a cada persona que llega a leer este humilde blog. Sois muchas y de diferentes países, así que os toca traducir este texto.

A tod@s, ¡Feliz año 2017.

Un saludo.

María Borrego R.

Páginas vistas por países

Gráfico de los países más populares entre los lectores del blog
EntradaPáginas vistas
Estados Unidos
19422
España
8018
Perú
2431
Rusia
1434
Alemania
283
México
233
Francia
baseline;"> 211
Brasil
196
Argentina
111
Ucrania
82


 Málaga os espera, venid a conocerla.

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sábado, 24 de diciembre de 2016

Si tú me dices ven...

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Nuestro amor está escrito en una estrella.
Un instante de algunas de sus lunas,
no lo dudes, lleva escrito nuestros nombres
y está ya impreso
en alguno de de sus innumerables luceros.

De El sonido del a tierra.
*
Gracias por tanto a cambio de "nada".


 


viernes, 23 de diciembre de 2016

Nostalgia en época de Navidad






VOLVER A LA INFANCIA POR NAVIDAD


Este post es un homenaje a todos los niños que tuvieron que emigrar en el pasado.



¿Qué te parece, amigo del alma, si lo intentamos? Ven conmigo. Volveremos al campo de donde no debimos salir. ¡Vamos, no lo dudes ni un instante!.

Quiero volver a nuestro refugio, al que solo tú y yo conocíamos, y me expliques, como hacía entonces, como cuidar un árbol, como hacer polvo de estrellas para el día de Reyes,hacer un camino y subirlo al cielo para guiar a los Reyes Magos de Oriente; y me enseñarás a trepar al árbol grande, el chaparro donde decías había un palacio de Hadas y Duendes, escondido en su viejo tronco. Tú, ponías cada día un poco de miel y galletas para que salieran, decías que solo podrías verlos tú, yo nunca, porque era más fea y más chica, yo te pedía me prometieras, que un día me dirías cómo eran.  Nunca quise trepar a ese chaparro, me daba miedo que saliera un duende grande y me atrapara dentro, ahora sí, cuando lleguemos, será lo primero que haga.Ya no volveremos a reñir, nunca, te lo prometo.

Abriremos de par en par la ventanas de nuestros cuartos, para que nuestras almas no puedan nunca perderse, alejarse una de la otra. Jugaremos en el pesebre, el más alto de las cuadras, y correremos como cervatillos por los caminos, y daremos besos a los rayos del sol cuando despunten por las colinas, como hacíamos antes. Correremos tras las sombras de las nubes hasta que se enfaden y descarguen su ira con una gran tormenta y nos obligue a correr a refugiarnos bajo la higuera hasta que cese de llover y de tronar, luego, cuando salga el sol a nuestro encuentro, rezaremos ese padre nuestro del que nunca aprendimos más que el principio, para darle gracias al cielo por alejar la tormenta y las nubes negras de nosotros; eso nunca lo olvidé, fueron tantas tormentas las que nos persiguieron.

Cuando llegue la noche, saldremos a la puerta, y bajo una manta, agachados bajo la acacia, escucharemos juntos el canto de los grillos y el latir de alas de los murciélagos, esos feos voladores que tanto miedo me daban.
Y, cuando llegue el otoño, diremos adiós a las golondrinas que abandonarán los aleros y tanto cuidábamos. Diremos adiós como hacíamos cada año, dejando una nota con granos de trigo donde decía, “¡VOLVED PRONTO!”, siempre lo hacíamos, yo lloraba y tú me explicabas con cariño, que lo hacían para que sus crías no murieran de frío y de hambre al llegar el invierno, que iban a otros países más cálidos pero volverían, y eso me consolaba.

¡Vamos, Vamos! Quiero que volvamos a bañarnos en el arroyo que sigue ahí, en el mismo lugar que nos vio crecer, y beberemos de su agua cristalina y pura, y veremos reflejadas las estrellas que siempre juegan al escondite en su borde.

Cuando llegue la noche, igual que hacíamos después de cenar la rica tortilla de patatas que nos hacía la abuela, los leños de la chimenea nos estarán esperando para calentar nuestro cuerpo y nuestra alma, y calentitos, los abuelos nos contarán el último cuento de la noche y nos darán la leche caliente recién ordeñada, de nuestra cabrilla lucero, para conciliar pronto el sueño. Nunca más nos separaremos.

Los pájaros, como siempre hacían al vernos llegar del colegio, nos recibirán con alegres y cantarinos trinos, y volverán a comer en nuestras manos las migajas de pan que previamente habremos mojado en azúcar. Volveremos a reírnos del gato negro que perdió el rabo...¿lo recuerdas? ¡jajaja...! y de la pava remolona que siempre estaba echada en la linde, y le alzabas su cola con cuidado para sacar sus huevos grandotes con manchitas negras.

¿Recuerdas lo que me decías?... -¡No son huevos, tonta!, son pedazos de lunas que se han caído y esta gorda pava cobija entre sus plumas para que no mueran-. ¡Jajaja...! Eras el niño más travieso y gracioso que habrá existido y existirá.

Vamos, volvamos antes de Noche buena. No podemos perdernos la bella estampa que esa noche nos regala el cielo con su extraordinaria luz; podremos ver entre sus nubes a todas las almas buenas que se fueron para siempre y viven en paz.

Nuestro refugio nos espera, ¡Vamos, volvamos a ser niños, y juntos, regresemos al lugar de donde nunca debimos salir; porque allí no habitaba la pena, ni el hambre, ni el sufrimiento azotaba a los niños, allí había huertos,  rebaño,  olivos, almendros y mucha fruta, la conciencia y la inocencia eran puras. ¡Volvamos!


María Borrego R .

domingo, 11 de diciembre de 2016

Feliz Navidad


SUEÑO

Soñé,  que caminaba por la vía del tren, sola, ni una flor, ni un árbol, algún pájaro, ni  un arroyo, nada… ni un alma se cruzaba  en mi camino.

 En la vía del tren, sólo duermen  ilusiones, esperanzas, desengaños y alguna alegría hecha añicos de criaturas que van en busca de otra vida  mejor y sólo encuentran frustración.

Pero yo sé,  que en ese sueño, pronto, una chimenea con humo blanco anunciará la llegada a un pueblo blanco, y se escucharán  las risas de los  niños jugando en la plaza, el olor a pan tostado, el sonido de la campana de la Iglesia, y,  algún eco lejano con la palabra TRABAJO Y PAZ  empujará el viento hasta envolver los pueblos de los oprimidos.

Despierto, y no puedo evitar recordar a tantas criaturas jóvenes que han tenido que dejar su tierra, su familia, sus proyectos, para poder vivir una vida DIGNA, lejos,  en algún otro País que les ha amparado.

Inevitablemente,brotan de mis ojos lágrimas;intento volver a dormirme  para ver si vuelvo a soñar, esta vez, un sueño esperanzador.

¡FELIZ NAVIDAD, AMIG@S!


María Borrego R.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Grandes poetas. Homenaje a Joan Cireretes.



  
Poemas de un gran escritor y gran persona, recitados por mí para Alba Radio.

Considero que los  poemas de  Joan Cireretes son  realmente deslumbrantes. Aunque después de que lo hayáis escuchado, no creo necesario decir la razón, la diré: es fascinante  su sensibilidad y dominio al escribir.  Esa forma delicada de  expresarse al   más dulce de los sentimientos, el AMOR.

Te admiro, amigo, Te admiro, porque además de esta bella cualidad de escritor, eres una gran persona.

Un abrazo.

María Borrego R.




Autor de la Fotografía, Joan Cireretes.